Flying Food Group recibe una “tarjeta amarilla” por abusos laborales y queda bajo un periodo de prueba de seis meses
Tras numerosas quejas sobre la seguridad de los trabajadores y otros abusos, la organización que administra LAX —Los Angeles World Airports o “LAWA”— ha decidido imponer a Flying Food Group, un importante proveedor de catering para vuelos internacionales, una situación equivalente a un periodo de prueba.
Las empresas que prestan servicios en LAX deben obtener un permiso especial de la ciudad denominado “Licencia de Proveedor de Servicios Certificado” (Certified Service Provider License). El cumplimiento de las normas de protección laboral es una condición para estas licencias, las cuales históricamente se han otorgado por periodos de cinco años.
Flying Food Group ha estado envuelto en toda clase de controversias por los últimos años. Cinco agencias gubernamentales distintas han sancionado o presentado quejas contra la empresa por problemas que van desde el pago de salarios inferiores al mínimo legal hasta graves riesgos de seguridad.
En respuesta a las persistentes quejas de los trabajadores, LAWA ha decidido denegar a FFG la licencia para operar por cinco años y, en su lugar, otorgarle una licencia condicionada por un periodo de solo seis meses. Se prevé que LAX continúe investigando los antecedentes de FFG durante este tiempo para determinar si mantienen la licencia condicionada.























Flying Food Group, una compañía de servicios de catering para las principales aerolíneas —la cual ha sido acusada de condiciones de trabajo inseguras y abusos laborales—, acordó llegar a un arreglo en un caso de gran repercusión ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB por sus siglas en inglés).

